#etfelicitofill

El tranvía de Barcelona tenía un problema de seguridad por la cantidad de robos y vandalismo que sufría, sobre todo, al transitar por el barrio de La Mina de Barcelona. Por eso, la empresa municipal decidió contratar al patriarca de la zona. Desde que el conocido “tío Curro” vigila el tranvía, los actos vandálicos se han reducido un tercio.

Si es necesario incluso va hasta casa de los infractores. El respeto al tío Curro se ha extendido más allá de las vías del tren.